Un hombre llama al dueño de una tienda y le dice:
-Disculpe, ¿me podría decir a que hora abre?
-A los ocho, caballero.
-Uf, no me puedo esperar tanto. ¿Hoy podría abrir antes?
-Lo siento, pero si quiere entrar, va a tener que esperar.
-¡Es que no quiero entrar! ¡Lo que quiero es salir!
No hay comentarios:
Publicar un comentario